La violencia de Venezuela es algo triste la verdad: secuestros, asesinatos, robos, violaciones, entre otros atentados a la vida humana ajena ocurren diariamente en mi país. Desde que tengo uso de razón, mi madre siempre ha tenido miedo de la inseguridad y no es la única, toda la población tiene ese mismo miedo.
Obviamente, siempre existieron estos crímenes, pero se han ido intensificando hasta el punto de que se vuelva normal leer en los periódicos sobre estos, ya nos acostumbramos a no estar en ciertas zonas a ciertas horas, a cargar solo con lo necesario, pero me parece triste esto, no me quiero acostumbrar a vivir con miedo.
Algo que me pareció particularmente triste: fue necesaria la muerte de una artista para que la gente abriera los ojos, pero hasta ahora han muerto 220.000 venezolanos a manos de la delincuencia, y esa cifra sigue subiendo cada día.
Sé que mas de uno se ha imaginado una Venezuela mejor, vivir sin la incertidumbre de saber si volverás a casa, poder pasear por donde quieras caminando sin miedo, llevar algo sin temor a que te lo roben. Aquella Venezuela que hace ilusión a los venezolanos que viven en ella, algo mejor de lo que hay hoy en día.
Pudimos abrir los ojos tarde, pero al menos los hemos abierto, espero un cambio; algo positivo, algo por que luchar. Ya no más balas, ya no más muertes, ya no más lagrimas.
Antes de terminar; quiero retomar a la artista que murió, era una actriz llamada Mónica Spear, una mujer que salió de este país buscando algo mejor, como mucho han hecho y harán. Quería dar mi sentido pésame a la familia, es difícil perder a un ser querido, más en estas circunstancias.
Solo espero un cambio, y aunque poco puedo hacer, lucharé para que se cambio ocurra.
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