sábado, 14 de diciembre de 2013

Querido Niño Jesús...

Volvemos a esta época del año, época en el cual todos andamos alegres y festivos, y a veces un poco melancólicos. Obviamente estoy hablando de diciembre, también se que estamos a mitad del mes, pero la  musa de inspiración llega en los momentos más inesperados.

A mí siempre me ha gustado diciembre, decorar la cabeza con luces y colores, cocinar los platos navideños y hacer la carta al Niño Jesús o Santa Claus para eso regalos que tanto deseamos. También me gusta esta festividad porque me gusta regalar, además de compartir con la familia. Pero no sé porque este año, en esta época tan alegre,  este tan triste.

Este año no fue tan malo, pero aun así perdí a personas que quería,  dos de esas personas fue por mi culpa, el resto fue por la temible muerte, y ellos dejaron un vacio que en estas fiesta se siente más, por ejemplo, este es el primer año que mi abuelo no abrirá un whisky, esperando el cañonazo. Tampoco voy a recibir un mensaje a la 1 am de mandaba mi mejor amigo proponiendo salir a tirar cohetes a en navidad.

Lo bueno de navidad y año nuevo es que eres feliz, cada persona que amas están reunidas baja un techo, compartiendo sin importar en la situación en la cual se encuentran. Lo malo es cuando te das cuenta que hay vacios y vuelves a los recuerdos.

Para finalizar este post, dejando al lado las cuestiones melancólicas, espero hayan podido lograr sus metas propuesta, y si no lo hicieron, lograrlas el próximo. Espero que sus familias se reúnan bajo un mismo techo para abrir los regalos o esperar el cañonazo. Espero que se den cuenta que lo importarte de estas fiesta no son los regalos ni las fiestas, sino los momentos con las personas que te quieren.

FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERO AÑO 2014.  

miércoles, 23 de octubre de 2013

Feliz cumpleaños a mi ángel

Hoy era el cumpleaños de mi mejor amigo, un chico que siempre estuvo ahí para mí, me entendió y sufrió conmigo cada momento oscuro, pero que hoy se encuentra frío y bajo tierra.

Mi mejor amigo y yo nos conocimos en mi primer intento de suicidio, mejor dicho en el hospital en cual me internaron. Jamás me ha gustado quedarme acostada cuando estoy enferma y cada cierto tiempo daba vueltas en el pasillo del piso, hasta que en una de esas vueltas se me acerco y comenzó a hablarme de la nada. Recuerdo que al principio me pareció extraño eso, pero poco a poco le tomé confianza.

En esa época se usaba mucho MSN; intercambiamos los correos y seguimos hablando. Hablamos de todo. Cuando recuerdo las conversaciones me pregunto de donde sacábamos tantos temas de conversación. Creo que la conversación que más me sorprendió fue cuando me dijo como terminó en el hospital; su hermano mayor vendía droga y el le robo parte de lo que vendía, comenzó a consumir y le gustaban la sensaciones. El problema es que un día se tomó más de la dosis normal, perdió la consciencia y cuando se despertó estaba en el hospital.

También me dijo que era gay, pero no me perturbo tanto como lo otro, entonces le conté mi historia. “Hagamos una promesa, así ninguno volverá sufrir, si tú no te cortas más, yo dejaré de meterme drogas” fue lo que me dijo, luego de que le contase mi historia, y así comenzó nuestra rara amistad. Sí, digo que era rara nuestra amistad, me encantaba así, jamás hubiera cambiado nada.

Éramos muy random. Pasaron los años y siempre estuvimos ahí para el otro, recuerdo que un mes antes de su muerte le pregunté por qué me hizo prometer que no me cortaría, su respuesta fue que había algo especial en mí. Sigo buscando qué es.

Cuánto me gustaría que esta historia tuviera un final feliz, mas no la tiene. La promesa que hizo se rompió y volvió a caer en la drogas para olvidar los problemas que tenía en el colegio, problemas que a nadie contó y que sólo quedaron impresos en un carta dirigida a mí.

Se suicidó, no soportó la presión y no quería ayuda. No me gusta recordar lo último, me gusta recordarlo antes de eso; como siempre se emocionaba si hacía torta, como su risa tan sincera, esa inocencia de niño que poseía.

Creo que ya las palabras se quedan cortas, no queda más nada que decir, excepto: Feliz cumpleaños, Daniel, espero que me perdones porque yo también rompí la promesa después de tu muerte, te quiero mucho y te extraño cada día. Por favor, cuídame ahora que eres un ángel.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Al ritmo de la vida

El baile es una forma de expresión, en la cual, usas tu cuerpo para transmitir sentimientos. Siempre me ha encantado el baile, sinceramente, por eso desde que tenía más o menos 3 años he estado practicándolo.

Yo comencé baile siendo una bailarina de ballet, mis padres me cuentan que todos los días practicaba y mejoraba, parece que desde chiquita quería ser la bailarina que se robara el show. En ese tiempo mis padres estaban haciendo un post-grado fuera del país, así que cuando lo terminaron, tuvimos que volver y yo tuve que dejar el ballet.

Cuando volvimos, le rogaba a mis padres que me volvieran a meter en ballet, el problema era que en las academias de baile que estaban cerca de la casa sólo admitían a niñas hasta los 6 años y yo ya tenía 7. No se imaginan la decepción, pero vimos otra opción; el flamenco.

Lo que me encanta del flamenco es la música; había algo en la guitarra y la voz ronca de los cantantes que se metía en mi cuerpo y me hacia zapatear, bailar y mover el abanico a su ritmo. Lo malo de flamenco es que lo tenía los días antes de gimnasia, lo cual hacia que mis pies agonizaran.

Cuando cumplí 9 años, nos tuvimos que mudar de zona, por la inseguridad, y tuve que dejar flamenco, lo bueno es que había una academia de baile cerca, pero lo curioso de esta academia es que sólo daba danza árabe. En esta etapa estaba más o menos en la pubertad, ya saben esos cambios que tenemos todos, y bueno era muy torpe, pero me encantaba, porque me hacía sentir bonita.

No sé cuál fue la razón por la cual dejé danza árabe, pero tuve que dejarlo, no volví a bailar en ninguna academia hasta los 14, cuando mis padres por fin me dejaron usar el transporte público por mi cuenta, me metí en una academia, que aunque quedaba lejos de mi casa, quedaba cerca de una estación de metro.

Ahí aprendí hip hop y un poco de danza lírico, lo sé, los géneros son muy distintos, pero cuando busqué información, no podía elegir cuál practicar. Los dos demandaban mucha práctica y dedicación. Había acrobacias o pasos que no lograba y me costó mucho sacarlas, pero no fue por eso que dejé esa academia. Dejé la academia por dos razones; la primera era la inseguridad, a mis padres siempre les daba un mini infarto cada vez que iba y las personas de mi clase que al ver que no me  salían los pasos o las acrobacias, en vez de ayudar o dar consejo, se burlaban y me fastidiaban.

Pasaron meses hasta que conseguí (ya tenía 15) esta pequeña academia cerca de mi casa y pues me metí en una clase llamada “Fusión Juvenil”, era una clase en donde estabas con personas desde 13 a 20 años y aprendía un poco de todo. Le di el intento y la verdad me encanto el ambiente de clase, las personas que conocí, hasta el profesor que teníamos. Al poco tiempo me metí en clases de tango y salsa en la misma academia.

El tango la verdad es un tipo de baile muy bonito, pero tienes sus trucos, por ejemplo, hubo una clase en la cual nos mostraron un paso de baile que consistía en arrastrar a la pareja para luego echarla para atrás. No saben lo estresante que me fue ese paso, tenía miedo de caer y jamás lo pude hacer bien del todo.

La salsa es algo muy movido y alegre, a mi la verdad me encanta por es una baile que produce felicidad, aunque claro sincronizar tus pasos con la pareja puede costar, pero siempre daba lo mejor de mí para lograrlo.

Por cuestiones escolares tuve que dejar tango, pero Fusión y salsa se han vuelto mis pasiones. Durante las clases, mientras bailo, soy realmente yo, no sé cómo explicarlo, es como si el baile sacara la verdadera yo, o al menos la mejor parte de mí. Además que he conocido a personas que se han vuelto mis amigos, gente extraordinaria y única con la que siempre puedo hablar de todo, personas que no juzgan, sólo aceptan lo que eres.

Creo que la gente debería buscar esa actividad que lo haga feliz y que le permita expresarse, es bueno para la salud además que tienes algo a que aferrarte en los momentos más difíciles de tu vida. No les digo que hagan baile, pueden cantar, escribir, dibujar, actuar o lo que se venga a su mente, espero que la actividad que hagan les llene de euforia, porque a mí el baile sí.

viernes, 16 de agosto de 2013

Despecho: Definición, etapas y cura

*Dedicado a todos aquellos que están pasando por una ruptura, no se pongan tristes, alguien los amara mas*

Muchas personas están pasando por una ruptura amorosa y se sienten tristes o solitarias, quisiera que leyeran esto y entendieran que el tiempo mejora todo.

Hablemos de cosas amorosas, asuntos del corazón. Cuando uno está en una relación amorosa, todo es color de rosa, toda la cursilería, abrazos, besos, etc. Pero digamos que llega un punto en el cual el sentimiento se va, o por otras razones se debe terminar. Todos tememos el “Tenemos que hablar” y “Necesito tiempo” porque siempre sabemos qué viene después de esas palabras: La ruptura de la relación.

También están los casos en donde la persona es directa y solo dice “Quiero terminar”, pero esa no es la cuestión; la cuestión es lo que nos pasa en esos momentos, esa tristeza que entra en tu ser y esa presión en el pecho, como si el corazón se rompiera. En estos momentos crees que nadie te volverá a amar como esa persona.

Es algo gracioso que todos los que pasamos por una ruptura, vivimos las mismas etapas: 1. Tristeza, 2.Lo (la) extraño, 3. Ahora tendré a cualquier persona y, por último, 4. Aceptación. Claro, puede haber más etapas, dependiendo en la persona, pero están son las más comunes.

La primera etapa, consiste en llorar y preguntarse qué hiciste mal, qué pudiste cambiar, también comienzas a comer mucho. Luego de esto, cuando la tristeza se va queda el vacío de saber que tu ex no va volver y en ese momento lo extrañas mucho. Muchas veces estas dos etapas se intercambian u ocurren simultáneamente.

La tercera etapa consiste en transformarse; meterse en un gimnasio, cortarse el cabello o pintarse, salir más a fiestas o reuniones, entre otras cosas. Es común que esta etapa sea un concurso con tu ex pareja para ver quién supera más rápido al otro (si no terminaron en buenos términos esto va a ocurrir muy seguido). Después de esto y otras etapas, tendrás por fin la aceptación, normalmente en este punto no sientes nada por tu ex, lo cual te libera definitivamente de la carga emocional que tenías con la ruptura. Si no pasas por estas etapas, felicidades, te ahorraste el sufrimiento.

No les puedo decir cuánto puede durar todo esto, a mí me terminaron hace 4 meses y creo que aún estoy en la tercera etapa, o al menos finalizándola, la verdad no estoy segura si ya pase las etapas o sigo en una.

En conclusión, lloren, coman y escuchen música para despechados, el tiempo dirá cuándo el sentimiento se irá y con él, el dolor y la tristeza del rompimiento. No hagan cosas tontas de escribirle a su ex o decir que ahora eres feliz sin él o ella, porque la verdad es un poco triste y patético. Sólo intenten de alejarse de él o ella, dar espacio. Poco a poco, los recuerdos comunes que tuvieron dejarán de doler.

domingo, 4 de agosto de 2013

Playlist: Sentimientos, momentos y nosotros.

La música ha sido algo muy importante en mi vida, no es que toque algún instrumento o cante como un ángel, sino que muchas canciones de mi playlist representan muchas etapas de mi vida, mis sentimientos, quien soy en realidad.

Creo que muchos son como yo, que su playlist es su vida, sin él no existirían o no vivirían, porque ahí están sus momentos; tu primer beso, una pelea, esa salida con tus amigos que fue perfecta o la vez que algo te hizo llorar tanto. Cada canción que tengo me hace sonreír o llorar. Me hacen recordar, las letras de las canciones me dicen quién soy. Además que todos tenemos esa canción que nos representa, que es nuestra canción favorita no importa qué ocurra.

Yo no tengo una, tengo dos que son “I follow you into the dark”, de Death Cab for Cutie, y “All I want”, de A Day to Remember. La primera me gusta porque la canción es romántica y demuestra esa parte de mí, querer a alguien tanto que lo acompañarías a la oscuridad y te enamorarías de su parte oscura. La segunda demuestra esa parte de mí que desea ayudar y encontrar su lugar en el mundo, quiero construir un lugar en el mundo donde sea yo misma sin miedo y ayudando a los demás a encontrar el suyo.

La música ha sido el mejor intento del ser humano, para expresarnos, encontrarnos y desahogarnos, es un invento que nos hace más humanos, más nosotros.

Para  aquellos que no han encontrado su canción, búsquenla. Les ayudará para saber quiénes son, si una canción te recuerda a un mal momento, escúchala hasta que te canses y aprende de ese momento, y si la canción es de el mejor momento de tu vida, báilala, cántala, compártela.

Nuestro playlist, somos nosotros, nuestros sentimientos, nuestro momentos ¿Listo para escucharlo y subirle el volumen?  

viernes, 19 de julio de 2013

Acomplejadas

Las mujeres de hoy en día, por cuestión de moda o de sociedad, se acomplejan de su propio aspecto físico; se meten a hacer ejercicio, dietas y gastan mucho dinero en cremas y maquillaje. Hay algunas que se operan o se hacen una liposucción. Obvio que todas queremos vernos bonitas, pero muchas veces esos modelos de belleza no pueden adaptarse a todos los tipos de mujer.

Yo aprendí eso por las malas, como he aprendido casi todo hasta ahora. Durante una época de mi vida, quise parecerme a las modelos de las pasarelas. Para ese entonces, era un poco gorda, y comencé a hacer dieta y ejercicio, pero cada vez que me veía en el espejo, me veía igual aunque la báscula me decía lo contrario.

Empecé a comer menos y hacer más ejercicio, sin embargo aun me veía igual, así que hice un intento desesperado: Me metí los dedos en la garganta para vomitar todo lo que comía, lo cual, no es bueno para la salud. Con vomitar y hacer ejercicio de forma un tanto extrema, llegué al punto de desmayarme.

Creo que soy inmortal, porque tengo dos intentos de suicidios, antecedentes de bulímica, y sigo viva. El médico que me vio en el hospital me explicó que yo jamás podría verme como las modelos por mi contextura ósea.

Luego de que me dijeron eso me sentí muy triste, mi única meta era verme como una modelo, pero poco a poco, y un poco de ayuda de una psicóloga, entendí que soy bonita aun siendo un poco rellenita.

La moraleja: Está bien que te quieras ver bonita y saludable, pero no llegues a ese punto de querer cambiar todo lo físico de ti porque muchas desean lo que tú tienes, mientras tú deseas el prototipo de la sociedad. Maquíllate, haz ejercicio, ponte a dieta, pero no busques moldearte a algo que no eres.

Todas las mujeres son bellas, siendo como son, con o sin maquillaje, flacas o con unos gramos de más. Además, lo exterior no es lo importante, sino esa personalidad que combina con tu alma.

La belleza física es algo efímero, mientras que la personalidad dura para siempre.

domingo, 7 de julio de 2013

Write my life: hard times

Últimamente, por una extraña razón, he estado viendo videos de “Draw my life” y la mayoría me parecieron inspiradores, cómo pasaron momentos delicados para convertirse en las personas que son hoy en día. Me quedé pensando y al final me inspiré para hacer esta entrada. Eso sí, no voy a comenzar en el día de mi nacimiento, ni como fue mi infancia, voy a contar directamente mis momentos difíciles.

En vida ha habido dos momentos difíciles en mi vida y en los dos he intentado de suicidarme, tal vez lo que escriba a continuación sorprenda a personas que me conozcan, pero todo lo ocurrido es verídico.

Cuando estaba en primaria, era rara y solitaria. No tenía amigos en el colegio y muchas veces era la burla de varias de mis compañeras. Recuerdo que casi todos los días volvía triste del colegio o lloraba. Un día no soporte más, había escuchado sobre cortarse y que luego te sentías mejor, así que lo intente, me cortaba en el muslo para no preocupar tanto.

El último día de clase, no estoy segura de qué grado, la profesora le pidió a todo el salón escribir a alguien. Aunque no creía que me dieran uno, no perdí la esperanza, pero no recibí nada. Lo único que recibí fue un papel anónimo: “Eres muy rara, no perteneces aquí”. Llegue a mi casa llorando, agarre la hojilla, me hice varias cortaduras y perdí el conocimiento. Cuando desperté estaba en el hospital. Al poco tiempo me dieron de alta, me recetaron pastillas anti-depresivas y seguí con mi vida.

Pasaron los años, llegué a bachillerato, hice y perdí amigas. Con las redes sociales comencé a hacer amigos virtuales, era ingenua y no vi el peligro que podría haber, hasta que uno de eso “amigos”, me amenazó con algo que yo no podía hacer. Simultáneamente, me hacían bullying en el colegio. No lo soporté y con las patillas anti-depresivas intenté quitarme la vida.

Como se habrán dando cuenta, sobreviví a mi segundo intento, me quitaron las pastillas y me cerré las cuentas de todas las redes sociales que poseía en el momento.

Siendo sincera no me arrepiento de nada. Primero, porque de los errores se aprende; aprendí que solo te pueden lastimar si tú lo permites. Hoy en día no le permito a nadie lastimarme. También aprendí que tú misma eres tu peor enemigo, al pensar en lo ocurrido me doy cuenta que ni yo me quería, me odiaba, convirtiéndome en mi propio enemigo.

La segunda causa, por la cual no me arrepiento, es que gracias a todo lo ocurrido, mis padres pensaron que la mejor formar de no darle tanta importancia a lo que ocurría en el colegio era metiéndome en actividades extracurriculares, lo cual es mi pasión, el baile. Gracias al baile, soy un poco más la chica que era antes del primer intento. Además he conocido a personas que me honra hoy en día llamarlos amigos.

Para concluir, todos tenemos momentos difíciles, cada persona tiene algo que le afecta de una u otra manera, pero siempre con el tiempo, los amigos, la familia y con actividades que te mantengan con la cabeza en otra parte, se supera. De esos momentos aprendemos, y gracias a ellos, maduramos. Algunos se arrepentirán de aquellos momentos, otros como yo, no lo harán.

jueves, 4 de julio de 2013

Sociedad: ellos determinan, nosotros aceptamos.

Hoy en día nos regimos bajo el consentimiento de un grupo de gente que llamamos “sociedad”. Ellos determinan lo que es normal o no, y nosotros, como ovejas, los seguimos, sin cuestionar si de verdad esos parámetros de normalidad están bien.

Buenos, es verdad, a veces esos parámetros sirven para protegernos y todo ese discurso, pero yo opino que no debería ser mal visto si no haces o eres alguien “normal”. Además, en muchos países la sociedad te denigra por tu color de piel, por tu creencia religiosa o por tradiciones propias.

Yo no sigo esas reglas que establece la sociedad, no veo el punto, no es que sea hipster ni nada de eso, pero la normalidad o ser normal no existe, y si existiera estaría sobrevalorado. Nadie me va decir que si no hago lo que es normal estoy cometiendo un error.

No digo que la sociedad no sirva, sino que debe ser más tolerante y adaptarse más rápido. Cada día el mundo cambia, surgen nuevos movimientos y demasiados que son mal vistos en general. Déjense de tonterías, o abren un poco más la mente o toleran y respetan a los demás.

Puedes estar de acuerdo con lo que diga la sociedad, con esas reglas de cómo ser normal, pero ten en cuenta que los que no son como tú o los que no siguen esas reglas merecen un respeto, es decir, no juzgues, no insultes, no maltrates, no hagas toda la mierda que han hecho hasta ahora, porque empeoras las cosas.

A veces creo que la mejor solución para que se terminen todas las  tonterías, sería un colapso de la sociedad y crear una nueva, más tolerante, porque de verdad hay veces que no soporto las estupideces.

Pero no piensen mal de mí, hay cosas que sí veo lógicas; como no aceptar el asesinato, la violación y el robo, pero lo de dejar a un lado, no tomar en cuenta opiniones de los demás, no eso sí que no lo veo razonable.

Aunque no se puede decir que la sociedad está mal, necesita un cambio ¿Estarías dispuesto a dar el primer paso? ¿O dar el ejemplo?

domingo, 30 de junio de 2013

El tiempo se me escapa de las manos

Antes que nada quisiera agradecer la aceptación que obtuvo mi blog; que personas lo leyeran y compartieran fue mi mayor alegría cuando revise esta mañana 50 visitas, tal vez para algunos sean pocas personas, pero para mí son más de lo que creía.

Bueno, no sé cómo será en sus situaciones, pero en la mía ya salí de vacaciones, lo cual para muchos son amigos, fiestas y tal vez un summer love. Es respirar después de tantos exámenes y trabajos entregados. Claro, muchos se alegran de tener ese largo descanso luego de un duro año escolar, pero ¿no creen que antes que se den cuenta estaremos otra vez en el aula esperando de nuevo las vacaciones?

No sé por qué, pero últimamente me está pasando muy rápido el tiempo, cuando lo único que quiero es detenerlo; con lo de cambiar de camisa, que me queden dos años de bachillerato. Fue como si algo me golpeara y me diera cuenta de que muchos momentos no los he aprovechado.

¿Qué paso con la niña de nueve años que deseaba ser escritora? ¿O con la de tres que veía mil veces las películas de princesas Disney? ¿O con la de hace tres meses que vivía enamorada de un chico dulce? Muchos desean que el tiempo pase rápido para poder hacer lo que no pueden a esa edad, ¿pero de verdad vale la pena desear que el tiempo pase rápido?

Queremos que en los momentos difíciles el tiempo pase rápido para no tener que sufrir tanto, no obstante queremos que los momentos fáciles que duren para siempre; aun así esto ocurre al revés, creo que es para apreciar los momentos alegres, aun así no lo hacemos.  

El tiempo es tan valioso y nosotros lo desperdiciamos con tanta facilidad, además de que muchos desean manejar al tiempo a su antojo ¿De qué serviría? Yo pienso que no mucho, porque aún alargando los momentos felices y acortando los dolorosos seguiríamos siendo infelices porque no apreciaríamos esos momentos. Igualmente, viviendo siempre momentos felices no significa que eres feliz.

Aunque deseo parar el tiempo, no va a ocurrir, seguirá pasando, me hare más vieja, iré a la universidad, trabajaré, tal vez me case, pero creo que antes de eso apreciaré más cada momento, sea alegre o triste.

Les dejo con esta pregunta al aire ¿Dejaré de desperdiciar el tiempo en tonterías?  

viernes, 28 de junio de 2013

Un cordial saludo y mi punto de vista de LGBT

Hola, bienvenido a mi blog, sí este es otro blog de una adolescente que ha pasado muchas cosas traumáticas o tristes y desea compartirlo con el mundo, si se preguntan el por qué pues no sé, tal vez dejar constancia de mi existencia en un medio digital o solo me gusta escribir eventos.

Mi blog no será de esos que te digan qué hacer o cómo sentirte, todo el mundo es diferente  y yo soy mala dando consejos, tampoco va ser de esos blog para que se compadezcan de mi, créanme lo que más odio es eso, por último, no será para escribir cursilerías, diré las cosas como son seré directa y si no te gusta no lo leas.

Después de esta pequeña introducción, déjenme presentarme un poco; soy de Venezuela y acabo de pasar a ser una camisa beige, me gusta mucho leer, escribir, escuchar música, ver anime y jugar videojuegos. Soy alguien con un punto de vista con respecto a todo un tanto particular, ya lo conocerán poco a poco en mis post.
Bueno comencemos:

Hoy es el día del orgullo gay, y creo que hoy sería perfecto para hablar de lo que pienso, no soy lesbiana ni bisexual, pero no saben que enojo me da que la sociedad actual sea tan intolerante ante el grupo homosexual.

Los homosexuales son gente como tú y como yo, tienen sueños, miedos y metas, pero la sociedad los trata como si fueran algún tipo de enfermedad. ¿Qué tiene de malo amar a alguien de tu mismo sexo? ¿O por los dos sexos? ¿O vestirte como si fuera del sexo contrario? Yo no veo nada malo ¿Que no es natural? ¿Que es solo una moda? Ah bueno ésa es tu opinión, pero ¿de verdad debemos discriminar o no tolerar a estos grupos? Yo no creo, porque ellos no pidieron tener esa inclinación solo la tienen y desean ser aceptados como todos.

No te pido que tengas mi punto de vista, ya que no podemos pensar igual, tampoco que seas el “bff”  de alguien de alguien del grupo LGBT, solo te pido tolerancia y respeto, también mucha compresión, solo acepta lo que son y trátalos como tratarías a cualquier otra persona.

También deseo dirigirme a las personas que tengan amigos, amigas, familiares que sean de este grupo, denles mucho amor, apoyo e intenten tener una mente abierta, créanme lo necesitan y más con la sociedad actual de hoy en día.

Por último me dirijo a el grupo que le dedico mi primer post en mi blog, siéntanse orgullosos de lo que son, jamás se rindan en buscar la igualdad en la sociedad, créanme si siguen luchando pronto se podrán casar y tener hijos.

Mi bff es gay, yo lo quiero como no se imaginan, por ello me enojo al ver esta intolerancia, y gracias a él entendí que no importa si amas a un una persona del sexo contrario, al de tu propio sexo o a un travesti, siempre que respetes y tengas cariño a dicha persona, será amor.

Les dejo esta reflexión; si estuviéramos en un mundo al revés, es decir, ser del grupo LGBT fuera normal y ser hetero no ¿No quisieras que respetaran tu orientación?