martes, 29 de julio de 2014

Personas, recuerdos y la soledad que traen consigo

Se que últimamente no he escrito, también debo decir que últimamente me he sentido sola; al menos ahora no lo demuestro tanto como antes, pero hoy comencé a buscar la razón de mi soledad y, triste, mi mente me respondió rápido, como si hubiera estado suprimiendo sus razones.

La respuesta fue directa; estaba sola por mis errores, los cuales causaron que perdiera a mucha gente querida y, con ellas, a parte de mi misma. Si, comenzamos otra vez con las personas, no sé porque las personas siempre son la respuesta a mis cuestionamientos.

Después de responder el porqué de mi soledad, que siempre va estar vinculada a mi tristeza, comencé a buscar la solución; me cansé de sentir pena, soledad y tristeza por mí misma, debo cambiar, dejar el pasado. ¿Sera fácil? No, no lo será, dejar el pasado nunca es fácil, ya que gracias a este somos lo que somos, recordar es parte de nuestra naturaleza. Debo buscar una manera de recordar sin sentimientos negativos de por medio.

Teniendo esto en cuenta, comencé a guardar mis recuerdos y materiales psicológicos, poco a poco. ¿Por qué de esta manera? Fácil, estoy clara que si lo hago de un solo golpe, de una manera violenta, no me serviría para nada. ¿Por qué? Porque ahora comprendo lo que antes no comprendía, los recuerdos los necesito y son parte de mí, siendo buenos o malos, siempre estarán ahí.

Ahora, escribiendo esto; me siento liberada, estoy pensado en escribir algunos recuerdos, buenos y malos, aunque sigo dudando en cuanto a eso. Esperemos que de aquí en adelante me cure de mi soledad y finalmente pueda abrirme al mundo a mí alrededor sin miedo, o tal vez me quede aun mucho que aprender y sentir.“El destino me guía, soy su sirviente, mas no su esclavo”- Anónimo

martes, 4 de marzo de 2014

Cicatrices

La felicidad, por alguna razón maquiavélica, está ligada a una persona; claro, esto no ocurre siempre, pero muchas veces esas personas nos sacan una sonrisa en momentos difíciles. Pero si esa persona se va, se distancia de ti, crea una herida o cicatriz emocional que duele más que una física.

Las personas que quieres se pueden ir, por diversas razones, pero en este caso me quiero referir a dos razones en particular: cuando los lastimas y la muerte.

Elegí esas dos razones porque he vivido ambas y después de reflexionarlas he llegado a la triste, pero verídica, conclusión de que nadie está en la obligación de quedarse a tu lado. Pueden ser amigas desde que estaban en la barriga de sus mamás, pero si en algún momento se distancian, no pueden obligar a la otra a volver.

Todos saben que lastimar a los demás es malo, obviamente evitamos hacerlo; pero hay veces, consciente o inconscientemente, que lo hacemos. Eso me pasó, he lastimado a dos personas, y para colmo lo he hecho de forma consciente. Yo quería a esas personas, pero en su momento me encontré en una situación que debía mentir, y yo sabía que si me descubrían sería peor. Y lo fue, la consecuencia de esos actos fue la pérdida de su confianza y que ellos se alejaran de mí.

La muerte es algo inevitable, es parte del ciclo de la vida y es algo universal; pero la muerte nos separa de personas amadas, sean amigos o familiares. Solo dos muertes me han dejado heridas profundas en mí ser, la de mi mejor amigo y la de mi tía abuela. Como muchos saben por mi post anterior, mi mejor amigo se suicidó, y la verdad yo siento que pude hacer más por él, que lo pude haber salvado. Mi tía abuela padecía cáncer y me dio una lección que marcó mi vida, pero ella jamás vio los frutos de esa enseñanza, ya que murió al día siguiente. Si solo la hubiera escuchado desde antes, tal vez hubiera visto que me convertiría en algo mejor, pero me convertí en algo mejor y también gane una herida.

Las personas con las cuales tenemos una relación, ya sea amigos, familia o novios (as), obviamente nos traen alegrías, pero su partida nos traen cicatrices que tardan mucho en sanar y muchas veces no lo hacen completamente, solo espero que, si tú tienes una, no sea tan dura de curar.

viernes, 10 de enero de 2014

Venezuela, abre los ojos

La violencia de Venezuela es algo triste la verdad: secuestros, asesinatos, robos, violaciones, entre otros atentados a la vida humana ajena ocurren diariamente en mi país. Desde que tengo uso de razón, mi madre siempre ha tenido miedo de la inseguridad y no es la única, toda la población tiene ese mismo miedo.

Obviamente, siempre existieron estos crímenes, pero se han ido intensificando hasta el punto de que se vuelva normal leer en los periódicos sobre estos, ya nos acostumbramos a no estar en ciertas zonas a ciertas horas, a cargar solo con lo necesario, pero me parece triste esto, no me quiero acostumbrar a vivir con miedo. 

Algo que me pareció particularmente triste: fue necesaria la muerte de una artista para que  la gente abriera los ojos, pero hasta ahora han muerto 220.000 venezolanos a manos de la delincuencia, y esa cifra sigue subiendo cada día. 

Sé que mas de uno se ha imaginado una Venezuela mejor, vivir sin la incertidumbre de saber si volverás a casa, poder pasear por donde quieras caminando sin miedo, llevar algo sin temor a que te lo roben. Aquella Venezuela que hace ilusión a los venezolanos que viven en ella, algo mejor de lo que hay hoy en día.

Pudimos abrir los ojos tarde, pero al menos los hemos abierto, espero un cambio; algo positivo, algo por que luchar. Ya no más balas, ya no más muertes, ya no más lagrimas. 

Antes de terminar; quiero retomar a la artista que murió, era una actriz llamada Mónica Spear, una mujer que salió de este país buscando algo mejor, como mucho han hecho y harán. Quería dar mi sentido pésame a la familia, es difícil perder a un ser querido, más en estas circunstancias.

Solo espero un cambio, y aunque poco puedo hacer, lucharé para que se cambio ocurra.